sábado, 26 de marzo de 2011

Sábado Santo - Vigilia Pascual


PRIMERA  PARTE

Lucernario o Solemne comienzo de la Vigilia

Bendición del fuego y preparación del cirio



Se apagan las luces de la Iglesia.

En un lugar adecuado, fuera de la Iglesia, se enciende el fuego. Congregado allí el pueblo, llega el sacerdote con los ministros. Uno de los ministros lleva el cirio pascual.

El Sacerdote saluda, como de costumbre, al pueblo congregado y hace una breve monición sobre el sentido de esta vigilia nocturna .............................



Seguidamente se bendice el fuego .................


Bendecido el fuego nuevo un acólito u otro ministro, lleva el cirio pascual ante el celebrante; éste, con un punzón, graba la cruz en el cirio. Después traza en la parte superior de esta cruz la letra griega Alfa y debajo de la misma la letra griega Omega; en los ángulos que forman los brazos de la cruz traza los cuatro números del año en curso.  

Acabada la incisión de la cruz y de los otros signos, el sacerdote puede incrustar en el cirio 5 granos de incienso, en forma de cruz

El sacerdote enciente el cirio pascual con el fuego nuevo

Seguidamente, el diácono o el sacerdote toma el cirio pascual y, manteniéndolo elevado, canta él solo:
 “LUZ  DE  CRISTO” 
Todos responden :  "DEMOS GRACIAS A DIOS."

Después todos entran en la iglesia precedidos por el diácono (o el sacerdote) con el cirio pascual. Si se emplea el incienso, el turiferario con el incensario humeante va adelante del diácono.

En la  puerta de la Iglesia el diácono,  de  pie y elevando el cirio, canta de nuevo : LUZ DE CRISTO y todos responden DEMOS GRACIAS A DIOS y encienden sus velas de la llama del cirio pascual y avanzan.


El diácono, al llegar ante el altar, de pie y  vuelto al pueblo, canta por tercera vez : LUZ DE CRISTO y todos responde DEMOS GRACIAS A DIOS.

Ahora se encienden las luces de la Iglesia.


PREGON   PASCUAL

Cuando el sacerdote ha llegado al altar, va a su sede. El diácono pone el cirio pascual sobre un candelabro colocado en medio del presbiterio o junto al ambón; seguidamente una vez puesto el incienso  -si se emplea-  como para el Evangelio en la Misa, pide y recibe la bendición de sacerdote, que lo dice en voz baja



(Esta bendición se omite si el pregón pascual es anunciado por alguien que no sea diácono).

El diácono –en su defecto- el mismo sacerdote, una vez incensados el libro y el cirio –si lo cree oportuno- anuncia el pregón pascual en el ambón o púlpito estando todos de pie y con las velas encendidas en las manos.

El pregón pascual puede ser anunciado, si es necesario por un cantor que no sea diácono; en este caso omitir las palabras que se refieren al ministro ordenado

El pregón puede ser cantado en forma breve.





SEGUNDA PARTE

Liturgia de la Palabra



Se deben leer 7 Lecturas, Epístola y Evangelio

(Por razones pastorales pueden leerse las que propone como indispensables por el Misal)

Apagadas las velas, todos se sientan. Antes de comenzar las Lecturas, el sacerdote hace una breve monición al pueblo.


Se lee la Primera Lectura luego el Salmo que junto con el pueblo lo canta el coro, acabado el Salmo, todos se levantan y el sacerdote hace una oración.




Y así hasta la Setima Lectura, Salmo y Oración.



Después de la última Lectura, el Salmo y Oración se encienden los cirios del altar y el sacerdote entona el Himno GLORIA A DIOS, que todos prosiguen mientras se hacen sonar las campanas, según las costumbres de cada lugar.



Acabado el Himno, el sacerdote dice la Oración Colecta, como de costumbre ...



Se lee la Epístola



Acabada la Epístola, todos se levantan, y el sacerdote –o, si fuera necesario, un salmista –entona solemnemente el ALELUYA, que repiten todos.

Después el salmista o cantor proclama el Salmo, y el pueblo intercala ALELUYA en cada una de sus estrofas.



Para el Evangelio no se llevan cirios, sino solamente incienso, si se emplea.



Inmediatamente después del Evangelio se hace la homilía. Después comienza la liturgia bautismal.



TERCERA  PARTE

Liturgia  Bautismal



Si no hay bautizados ni se ha de bendecir el agua bautismal, omitidas las letanías, se procede inmediatamente a la bendición del agua.



BENDICIÓN DEL AGUA COMUN



Si no hay bautizados ni se bendice la fuente bautismal, el sacerdote bendice el agua con la oración correspondiente.



RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES



Acabado el rito del bautismo o después de la bendición del agua, si no hubo bautismos, todos de pie y con las velas encendidas en sus manos renuevan las promesas del bautismo. El sacerdote dirige a los fieles con una monición.


Al final el sacerdote asperja al pueblo con agua bendita, mientras todos cantan la siguiente antífona u otro canto.



Si la bendición del agua bautismal se hizo en el presbiterio se queda allí.



Acabada la aspersión, el sacerdote vuelve a la sede, donde omitida la profesión de fe, dirige la oración de los fieles.



CUARTA  PARTE

Liturgia  eucarística



El sacerdote va al altar y comienza la liturgia eucarística, en forma habitual.



Conviene que el pan y el vino sean llevados como ofrendas



Oración sobre las ofrendas



Comunión



Oración después de la Comunión

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